Prácticamente todos los días mi pequeña dragona y yo cogemos el metro, un trayecto de unos diez minutos. Son muchas las historias breves que vivimos cada día, gente de todo tipo, mil vidas diferentes concentradas en un vagón abarrotado o semi vacío, depende del día.
La perspectiva cuando viajas con un bebé cambia mucho, gente que te cuenta, que te pregunta, que te hace reir o te hace enfadar, que comenta lo que pasa o saluda a la dragona. En esos momentos siempre pienso, esto da para un post, así que, como creo que se le puede sacar mucho jugo, iré escribiendo estos pequeños retales de nuestra vida en la sección "historias de metro".
viernes, 21 de septiembre de 2012
jueves, 20 de septiembre de 2012
¿Crianza?
Hace ya un par de años que descubrí la llamada crianza natural o con apego y el gran movimiento que existe a su alrededor. Yo venía de una carrera 100% conductista y de unas creencias muy arraigadas donde el niño tirano era el modelo y había que controlarlo.
De golpe me encontré en un mundo donde se desmontaban todos esos argumentos que tan sólidos parecían y el amor se imponía por encima de todos ellos. Una vez llegados a este punto ¿es alguien capaz de no inmutarse, de no dejar que su mundo se tambalee? Lo veo difícil. Ahí fue donde encontré toda una comunidad de mamás blogueras que día a día iban compartiendo sus vivencias y experiencias con sus pequeños criados a bases de teta, brazos, empatía de la de verdad y mucho, mucho amor.
Busqué y leí mucho, Carlos González, Rosa Jové, Laura Gutman, Jean Liedloff... esos nombres acompañaron muchos trayectos de metro y eso que yo no estaba ni embarazada aún.
Desde entonces mucho ha cambiado, he vivido y disfrutado de mi embarazo, de mi parto y de los primeros meses de mi pequeña y me he vuelto a plantear muchas teorías... todo para llegar a la conclusión de que no existe una etiqueta para la crianza que sea la buena, no existe ninguna más que el amor, del de verdad.
De golpe me encontré en un mundo donde se desmontaban todos esos argumentos que tan sólidos parecían y el amor se imponía por encima de todos ellos. Una vez llegados a este punto ¿es alguien capaz de no inmutarse, de no dejar que su mundo se tambalee? Lo veo difícil. Ahí fue donde encontré toda una comunidad de mamás blogueras que día a día iban compartiendo sus vivencias y experiencias con sus pequeños criados a bases de teta, brazos, empatía de la de verdad y mucho, mucho amor.
Busqué y leí mucho, Carlos González, Rosa Jové, Laura Gutman, Jean Liedloff... esos nombres acompañaron muchos trayectos de metro y eso que yo no estaba ni embarazada aún.
Desde entonces mucho ha cambiado, he vivido y disfrutado de mi embarazo, de mi parto y de los primeros meses de mi pequeña y me he vuelto a plantear muchas teorías... todo para llegar a la conclusión de que no existe una etiqueta para la crianza que sea la buena, no existe ninguna más que el amor, del de verdad.
lunes, 17 de septiembre de 2012
Comenzamos...
Comenzamos... después de muchos meses intentando darle forma a este proyecto, decido lanzarme ya, e ir poco a poco mejorándolo.
Beginnings nace del descubrimiento del amor como forma de crianza, un camino que hemos ido recorriendo y que en mayo se hizo vida. En ese momento llegó nuestra pequeña y todo cambió.
Todo lo leído, escuchado, pensado, imaginado perdió fuerza, ella lo inundó todo.
Aún nos queda mucho por vivir, por aprender, por disfrutar por AMAR.
Beginnings es nuestra vida, nuestro camino, nuestra pequeña.
¡¡BIENVENIDOS!!
Beginnings nace del descubrimiento del amor como forma de crianza, un camino que hemos ido recorriendo y que en mayo se hizo vida. En ese momento llegó nuestra pequeña y todo cambió.
Todo lo leído, escuchado, pensado, imaginado perdió fuerza, ella lo inundó todo.
Aún nos queda mucho por vivir, por aprender, por disfrutar por AMAR.
Beginnings es nuestra vida, nuestro camino, nuestra pequeña.
¡¡BIENVENIDOS!!
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